UN ORIGEN CERTIFICADO
La Denominación de Origen Protegida Oli de l’Empordà asegura la calidad del aceite de oliva que se produce en las dos comarcas ampurdanesas y en algunos municipios del Pla de l’Estany y el Gironès. Es una certificación impulsada por el departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Cataluña y avalada por el esfuerzo de agricultores y cooperativas.

DOS MIL AÑOS DE HISTORIA
Las primeras muestras de olivo que se han encontrado en el Empordà datan del final de la Edad del Bronce. Pero el cultivo del olivo y la producción de aceite se atribuyen a los griegos, que llegaron en el siglo VI a.C. y fundaron las colonias de Empúries y Roses, que pronto se convirtieron en dinámicos núcleos comerciales. Más tarde los romanos conservaron los conreos y los monjes benedictinos los consolidaron, hasta hoy, con una extensión de más de dos mil hectáreas de olivos y una producción de aceites de elevada calidad.

CERCA DEL PIRINEO, JUNTO AL MAR
La zona de cultivo se concentra en terrenos de suelos pobres: la sierra de la Albera y la sierra de Rodes, al norte; el Montgrí y Les Gavarres, al sur. Substratos montañosos que configuran una geología característica, con granitos, pizarras y argilas. La privilegiada ubicación geográfica ampurdanesa, entre el mar Mediterráneo y el Pirineo, hace que el clima combine inviernos suaves, veranos no muy calurosos y la inevitable tramontana, el frío viento que llega del norte. Este conjunto ayuda a configurar el marcado carácter del aceite del Empordà.

VARIEDADES SINGULARES
La calidad y singularidad del aceite de la Denominación de Origen Protegida Oli de l’Empordà vienen avaladas por las variedades específicas de la zona: Argudell, Corivell y Verdal (Llei de Cadaqués). A finales del siglo XX se introdujo, además, la variedad Arbequina. El aceite del Empordà tiene un aspecto claro, limpio y transparente. Presenta una complejidad notable, con aromas que recuerdan al hinojo, a la almendra y a los anises. El sabor y las sensaciones que desprende cambian con la variedad del fruto. Las variedades Argudell y Corivell tienen un delicado equilibrio entre dulce y amargo, mientras que la variedad Llei de Cadaqués da lugar a un aceite afrutado, maduro y con un punto de picante.